Sevilla, 19 mar (EFE).- UNEI, la empresa social andaluza líder en creación de empleo para personas con discapacidad, ha instado a la administración pública, al tejido empresarial y a la economía social a colaborar y trabajar juntos con el objetivo de crear 150.000 empleos para personas con discapacidad en el horizonte del año 2030.

 

Sevilla, 19 mar (EFE).- UNEI, la empresa social andaluza líder en creación de empleo para personas con discapacidad, ha instado a la administración pública, al tejido empresarial y a la economía social a colaborar y trabajar juntos con el objetivo de crear 150.000 empleos para personas con discapacidad en el horizonte del año 2030.

De esta forma, se incrementaría en más de un 7 % el ritmo actual de creación de empleo y se contribuiría a reducir de manera significativa el paro en este colectivo, con especial énfasis en los segmentos con más dificultades de inclusión, como son las discapacidades derivadas de problemas de salud mental.

Esta ha sido una de las principales conclusiones de la jornada Unidxs en la Diversidad, que ha reunido en la sede de UNEI Sevilla a más de un centenar de representantes empresariales y de la administración andaluza, encabezados por las consejeras de Empleo, Rocío Blanco, y de Salud, Catalina García, y por el tercer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Sevilla, Álvaro Pimentel, ha informado esta empresa en un comunicado.

También se ha presentado el primer estudio sobre contratación social en Andalucía, elaborado por la empresa de investigación Intelqualia para UNEI, que revela que las empresas valoran y quieren cumplir la Ley General de Discapacidad, que fija en un 2 % el porcentaje mínimo de plantilla con discapacidad para las que superen los 50 trabajadores, si bien encuentran dificultades en cubrir sus vacantes con perfiles con discapacidad a través de sus propios medios.

Para poder alcanzar e incluso superar ese 2 %, la opción más ventajosa para las empresas es la externalización de servicios con empresas sin ánimo de lucro que tienen un porcentaje mayoritario de personas con discapacidad en su plantilla, como Centros Especiales de Empleo de Iniciativa Social.

Además, las empresas consideran cada vez la diversidad y la inclusión de forma estratégica, impulsándola desde la dirección, apostando por la formación de las personas con discapacidad para contribuir a su empleabilidad y por establecer alianzas con el ecosistema de entidades sociales, según dicho estudio.

En estas jornadas la consejera de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo ha elogiado que las empresas tengan una voluntad firme y mayoritaria en el cumplimiento de la Ley General de Discapacidad y ha valorado que está actitud “nace de la convicción, no de la imposición”.

También ha asumido las peticiones de las empresas a las administraciones, como la necesidad de aligerar los trámites burocráticos, y ha avanzado que ya se están abordando cambios para agilizar la gestión de las ayudas a los Centros Especiales de Empleo (CEE), como las novedades introducidas en el proceso de calificar, inscribir y modificar los datos en el Registro Andaluz de CEE, para que el proceso sea telemático en su totalidad.

Asimismo, ya está en fase de elaboración una nueva orden reguladora de las ayudas a los CEE que ya ha sido sometida a fase de consulta con las asociaciones de estos centros y las organizaciones sin ánimo de lucro vinculadas a las personas con discapacidad, y que introduce la automatización de procesos en líneas de apoyo como la destinada al mantenimiento del empleo de personas con discapacidad.

En el mismo acto, la consejera de Salud y Consumo Catalina García, ha afirmado que las diversidad es una ventaja competitiva que hace que las instituciones y el tejido empresarial crezcan y ha recordado que la Junta de Andalucía, a través de FAISEM, empleó en 2023 a 1.100 personas con problemas de salud mental.

UNEI cuenta con 1.400 personas en plantilla, un 85 % con algún tipo de discapacidad y el 50 %, unas 700, con discapacidad derivada de problemas de salud mental, un colectivo considerado de difícil inclusión.EFE

Fuente: La Vanguardia